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Atención a Jóvenes en situación de Calle
Los jóvenes quedan inmersos en ese espacio en donde no son considerados niños y tampoco adultos, por lo que para algunas familias únicamente son considerados como posibles fuentes de ingresos, lo que puede conllevar a que sean utilizados como proveedores de las familias, exponiéndolos a realizar actividades que ponen en riesgo su integridad y salud, muchas veces los jóvenes poseen pocas oportunidades y están expuestos a diversos trastornos psicológicos, como depresión y ansiedad, lo que los hace muy vulnerables y atractivos para las pandillas, y prácticas de prostitución.
En Guatemala es alarmante la cantidad de suicidios que se están generando en jóvenes, ya que consideramos que la edad que ellos tienen es muy sensible y susceptible para que los problemas y situaciones que enfrentan los encaminen a buscar salidas irreparables.
La situación de nuestros jóvenes es crítica, puesto que los casos positivos de COVID-19 siguen en aumento y no se ven acciones oportunas para resguardar a la población, nuestros beneficiarios provienen de escuelas o institutos públicos en donde parece que la educación es un tema que no importa, los estragos de esta enfermedad serán a largo plazo, y debemos ser el pilar de la juventud orientándolos por el buen camino y brindándoles herramientas útiles para no solamente sobrevivir sino vivir de manera adecuada y con dignidad, no podemos permitir que mueran de hambre y mucho menos que el tiempo que dure el estado de calamidad sea un tiempo perdido sin aprendizaje.
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